En una de las ceremonias más solemnes de la Semana Santa, el rito, que rememora el calvario de Jesús desde su condena a muerte hasta su sepultura, comenzó en el interior del Anfiteatro Flavio, símbolo del martirio de los primeros cristianos.
El Santo Padre, recorrió el interior del monumento, iluminado por velas, silencio y en el que solo se escucharon las tradicionales meditaciones en cada una de las estaciones.
Vestido con la estola roja, el Papa León XIV, recorrió el trayecto acompañado por un hombre y una mujer que portaban los cirios, seguido por una comitiva religiosa en la que figuraba el vicario general de la diócesis de Roma, Baldassare Reina.
Todo el trayecto, de más de una hora, se desarrolló con el Sumo Pontífice cargando la cruz de madera, recuperando así una tradición que no se veía desde 1994, durante el pontificado de Juan Pablo II.
Foto: Vatican News


