El Santo Padre, pidió que en el tiempo de Cuaresma, el periodo que precede a la Semana Santa, den espacio al silencio y apaguen un poco la televisión y el teléfono y dediquen tiempo a los ancianos y más necesitados.
“Estos actos de penitencia lejos de empobrecer nuestra humanidad, la enriquece, purificándola y fortaleciéndola en su camino hacia un horizonte” destacó el Papa.
Adicionalmente, resaltó: “escuchémonos unos a otros, en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades. Dediquemos tiempo a los que están solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos”.
Foto: Vatican News


