El Sumo Pontífice canonizó este domingo al médico José Gregorio Hernández y a la monja Carmen Rendiles, convirtiéndolos en los primeros santos de Venezuela.
En el Vaticano, más de 55.000 personas asistieron a la misa solemne presidida por el pontífice, quien vistió una sotana blanca ceremonial, acompañado de cardenales y obispos del mismo color.
El cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, leyó las biografías de los siete nuevos santos antes de que León XIV pronunciara la fórmula de canonización, el decreto que los declara oficialmente santos.
Sobre José Gregorio Hernández, el Papa expresó: “Que su intercesión nos asista en las pruebas y su ejemplo nos inspire en la común vocación a la santidad”.
El doctor José Gregorio Hernández, venerado desde hace décadas en Venezuela, nació el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, estado Trujillo. Fue un médico ejemplar que fundó la Academia Nacional de Medicina y se destacó por atender gratuitamente a los más pobres, incluso ofreciéndoles dinero para medicamentos. Murió en 1919 y miles de devotos lo imitan y le atribuyen milagros.
Carmen Elena Rendiles, nació en 1903 y fue una monja que superó su discapacidad, nació sin el brazo izquierdo, para fundar la Congregación de las Siervas de Jesús. Murió en 1977 y se convirtió en la primera mujer venezolana canonizada.


