La Embajada en Bogotá, inició con la reactivación de los servicios consulares después de la crisis entre el Gobierno colombiano y el de Estados Unidos, al no autorizar el presidente Gustavo Petro aceptara el aterriza de vuelos con migrantes deportados.
Desde primeras horas de la mañana, se observaron largas filas para ingresar a la Embajada americana, creando congestión en los alrededores.
La reapertura tranquiliza a quienes tenían citas programadas, para la solicitud de la Visa, y que habían sido suspendidas temporalmente.


