Estados Unidos anunció este miércoles 4 de diciembre que prohibió la entrada al país a los funcionarios rusos por su participación en violaciones de los derechos humanos en Ucrania, incluida la deportación forzada, el traslado y el confinamiento de niños ucranianos.
El Departamento de Estado indicó que el Kremlin ha creado una multitud de obstáculos para impedir el regreso de esos niños a su país y el hecho de que Rusia siga “despreciando sus obligaciones legales internacionales a la hora de informar de su localización hace que su vuelta segura sea casi imposible”.


