Lo hicieron científicos de Australia, Singapur y China, publico la prestigiosa revista Nature Communications. Los investigadores destacaron que las HFSCs necesitan la presencia de la proteína MCL-1 para protegerse del estrés celular, especialmente durante las etapas críticas del ciclo del cabello.
“Este ciclo tiene tres fases principales: anágena (crecimiento activo), catágena (transición y desaceleración del crecimiento) y telógena (reposo y caída del cabello)”.
El estudio experimental se llevó a cabo en ratones donde los investigadores decidieron eliminar genéticamente el gen que produce la proteína MCL-1 en células específicas de la piel.
También retiraron cabello existente en algunas áreas para analizar cómo reaccionaban los folículos y la ausencia de MCL-1 no impidió inicialmente que se formaran nuevos folículos pilosos, pero sí provocó una disminución progresiva del cabello debido a la reducción paulatina en el número de HFSCs.
Con este descubrimiento, se abre una oportunidad para los tratamientos efectivos contra la alopecia y otras formas de pérdida de cabello.