Ante la no aprobación del presupuesto se activó un cierre parcial del gobierno federal de los Estados Unidos

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, informó que la administración Trump no quiere despedir a ningún empleado.

Los republicanos y los demócratas tenían hasta las 11:59 p.m. del martes 30 de septiembre, cuando concluía el año fiscal, para aprobar unos fondos que permitieran seguir funcionando plenamente a agencias del gobierno, pero no lo hicieron.

Los Republicanos y Demócratas no se pusieron de acuerdo para aprobar el presupuesto lo cual afecta a servicios no esenciales y podría comprometer otras funciones de la Administración Central si se prolonga el bloqueo legislativo.

Se trata del primer cierre desde el más largo en la historia que duró 35 días, hace casi siete años, y que detendrá el trabajo de múltiples departamentos y agencias federales, lo que afecta a cientos de miles de empleados gubernamentales.

Donald Trump, culpó a los demócratas por el estancamiento y amenazó con castigar al partido y sus votantes con la interrupción de prioridades de la agenda progresista y recortes masivos en el sector público.

La amenaza de Trump de nuevos recortes de empleos se suma a la ansiedad en el personal federal causada por los despidos iniciados a gran escala del Departamento de Eficiencia Gubernamental (Doge) del exasesor presidencial Elon Musk.

Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), 750.000 funcionarios federales podrían encontrarse esta vez en situación de desempleo parcial, con una pérdida de ingresos equivalente a 400 millones de dólares.

Los trabajadores federales no recibirían salario hasta que el cierre termine, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.

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