El epicentro en Birmania que sacudió el viernes el sudeste asiático, dejo varios muertos y cuantiosos daños.
El jefe de la Junta de gobierno, invitó a cualquier país y organización a aportar su ayuda para los afectados por el sismo de magnitud 7,7 que causó una destrucción generalizada en todo el país.
Infortunadamente los organismos de socorro han anunciado que lo más seguro es que aumente el número de fallecidos y heridos por la cantidad de personas que permanecen atrapadas.


