La cumbre de París sobre la Inteligencia Artificial (AI), que pide que la aplicación de esta tecnología sea abierta y ética fue firmada por un total de 60 países y entidades supranacionales, como la Unión Europea.
Entre los firmantes figuran los 27 Estados de la Unión Europea, China, India, Japón, Australia, Canadá, Brasil, Chile o el Vaticano.
La declaración reconoce “la necesidad” de mejorar lo que se sabe sobre los efectos de la IA en el mercado de trabajo y de establecer un diálogo inclusivo en la gobernanza internacional de esta tecnología”.


